Cómo elegir presentador de impuestos

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Todos queremos que nuestras empresas funcionen y suban como la espuma. A todos nos gusta el éxito y llegar a lo más alto.

Lo ideal es tener una buena idea de negocio y ponerla en marcha. Emprender con ganas es vital.

Pero, al igual que es importante tener una buena idea, si cabe, la estructura de tu empresa es todavía más importante.

Elegir un buen presentador de impuestos es parte del camino que te llevará como empresario a tener una estructura sólida. El presentador de impuestos es una tarea fundamental de rol del asesor fiscal.

 

¿Para qué sirve saber elegir bien presentador de impuestos?

  • Para cumplir con los plazos y normas fiscales, siempre pensando en lo importante que es la normativa cuando hablamos de presentar impuestos.
  • Ahorrar impuestos, porque si la declaración no se cumplimenta correctamente puede ocurrir que incluso paguemos más impuestos de los que debemos pagar y ahí podemos tener una pérdida fiscal que en cierto modo es absurda.
  • Contestar adecuadamente a los requerimientos, comprobaciones e inspecciones de Hacienda. Es el interlocutor entre tú y Hacienda.

Un presentador de impuestos se encarga de presentar tus impuestos y revisar tus balances y la cuenta de pérdidas y ganancias, también tu beneficio contable y tus resultados. Al fin y al cabo, toda esta información es la que el presentador de impuestos utilizará después para cumplimentar los modelos fiscales, los modelos de Hacienda.

Cómo elegir bien para vivir tranquilo:

OBJETIVO

¿Qué es lo que tú quieres? ¿Cuál es tú objetivo a dónde quieres llegar?

La confianza es la clave.

Tener la confianza de que las declaraciones se presentan bien y en plazo.

Tener la confianza de que estás cumpliendo tus obligaciones fiscales.

Tener la confianza de que, si Hacienda pregunta, habrá respuesta.

Tener la confianza de no estar pagando más impuestos de los que debes.

TIPOS DE PRESENTADORES DE IMPUESTOS

¿Cuál es el mejor? Depende en gran medida de tus preferencias, de lo que tú quieras.

El trilero. En primer lugar, quiero decirte que existe. Es ese que un buen día desaparece con tu dinero y, si te he visto, no me acuerdo. Quiere manejar tu dinero y te ofrecerá oportunidades de inversión y de negocio.

Este es un tipo de presentador de impuestos a evitar.

El malabarista. Este es más transparente que el anterior. Te dirá que todos lo hacen y a nadie le pillan. Hace malabares con sus clientes, y claro, de vez en cuando alguno se le cae. Le encanta hacer trampas sobre todo con las subvenciones y las declaraciones.

Este es un perfil poco interesante.

El funcionario de Hacienda. A este le pagas tú, pero trabaja para Hacienda. Prefiere que pagues impuestos de más y él estar tranquilo y nunca tener un problema complicado por el que preocuparse. Como contable no tiene precio, pero como presentador de impuestos cojea bastante.

El conservador. Con él estás seguro y te protege. Estudia cada caso a fondo y, si lo ve claro, te ahorra impuestos. Nadie es perfecto, pero este casi lo es. No falla. Si te metes en un lío tú solo, no es mejor para sacarte de él, porque no es muy creativo.

Este es un tipo de presentador de impuestos que yo personalmente, y según mi experiencia, te recomiendo.

El creativo. Asume riesgos controlados y justificados. Estudia cada caso a fondo y busca alternativas para ahorrarte impuestos. A veces no acierta y tienes que pagar los intereses, pero no sanción. También es muy bueno sacándote de los líos en los que te has metido tú solo.

Este es un tipo de presentador de impuestos que yo personalmente, y según mi experiencia, te recomiendo.

Es importante saber a quién eliges porque al fin y al cabo tú decides lo que quieres hacer y, cuando todo sucede, eres el responsable último de tus elecciones.

¿Cómo puedo saber si he elegido bien?

Conservador:

No suele tener fallos y Hacienda no suele preguntar.

Creativo:

Asume riesgos y te informa de ellos. Si Hacienda pregunta, tiene respuestas.

Si tu asesor fiscal te dice que:

Él solo lo hace todo o, que es trampa, pero no te van a pillar.

O que él solo hace lo que Hacienda le dijo en un curso, y que no le hace falta un contable ni un abogado de impuestos y así te ahorras un dinero

¡Cambia de asesor fiscal! Por favor.

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